Visitar la Ribera del Duero es conocer la historia de nuestro territorio.
Para entender de verdad la tradición vitivinícola hay que mirar al pasado y dejarse sorprender por los lagares tradicionales: los espacios donde se pisaba la uva y se prensaba con vigas gigantescas antes de que el mosto bajara a las bodegas subterráneas.
¿Estás listo para descubrir el secreto mejor guardado bajo el suelo de la Ribera?
Lagar de San Miguel- San Esteban De Gormaz
Situado en San Esteban de Gormaz y ubicado tras la iglesia románica que le da nombre, el Lagar de San Miguel es parada obligatoria.
Recuperado gracias a la Asociación de Amigos de las Bodegas y el Castillo, este edificio de tres plantas no solo conserva el sistema de prensado original, sino que funciona como centro vivo de la tradición vinícola.
Cada año, acoge exposiciones de útiles históricos de labranza, arados tradicionales, paneles didácticos… que explican cómo era la vida antiguamente en la Ribera.

La Casa Lagar, el Lagar de los Pablinches y el Lagar de los Tambores- Langa de Duero
Langa de Duero es uno de los lugares que tienes que visitar en la Ribera del Duero soriana.
Su historia está muy ligada a la cultura del vino y cuenta con grandes bodegas subterráneas.
Uno de sus grandes atractivos son sus tres lagares: La Casa Lagar, el Lagar de los Pablinches y el Lagar de los Tambores.
- La Casa Lagar es el espacio central y musealizado del conjunto, un centro de interpretación donde se explica el proceso de la uva desde la cepa hasta la botella con videos y paneles didácticos.
- El Lagar de los Pablinches: Conserva la esencia de las antiguas construcciones destacando sus elementos de madera y piedra.
Lo que hace verdaderamente especial a estos tres lagares es que se encuentran alineados, permitiendo verlos de un solo vistazo.
Valdeande- Museo del Lagar de Valdeande
Valdeande es una localidad burgalesa donde la historia está presente en cada rincón.
Es el ejemplo perfecto de la arquitectura tradicional castellana, y su paisaje está marcado por un gran patrimonio rural donde las bodegas y la cultura agraria son la base del pueblo.
Su Museo del Lagar forma parte de la red de Museos Vivos.
Este espacio museístico cuenta con un antiguo lagar tradicional perfectamente restaurado y musealizado con paneles explicativos, sistemas audiovisuales y una colección de herramientas originales que cuentan el proceso de elaboración del vino.

El Lagar de la Cueva La Zorra- Aldehorno
Aldehorno es la representación segoviana de la Denominación de Origen Ribera del Duero en la Ruta del Vino Ribera del Duero.
Este municipio esconde un conjunto de bodegas y lagares tradicionales excavados en roca que nos recuerdan la importancia que ha tenido el vino como motor económico de esta localidad.
El Lagar de La Cueva La Zorra es una joya recuperada que destaca por su estado de conservación ya que mantiene casi intacta su esencia de antiguo lagar de viga tradicional.
Visitarlo es vivir un viaje al pasado de la viticultura segoviana.
El Cotarro – Moradillo de Roa
Moradillo de Roa es uno de los grandes referentes mundiales del patrimonio etnológico.
Situado en el sur de Burgos es famoso por «El Cotarro», donde se encuentra uno de los lagares, que además es Museo del Vino por la Asociación de Museos del Vino de España.
A través de su proyecto de recuperación, el pueblo ha rescatado estos lagares donde se conservan las antiguas prensas de vida de madera de olmo y roble.
Un auténtico museo bajo tierra que tienes que conocer para entender cómo se elaboraba el vino años atrás.
Acubilla de Avellaneda- Museo Lagar
Si por algo destaca Alcubilla de Avellaneda es por su patrimonio histórico.
Esta villa, además, cuenta con una fuerte tradición vitivinícola que te invita a descubrir la historia y los viñedos tradicionales.
El Museo Lagar es una parada obligatoria para los que quieren entender de forma didáctica y cercana de los antiguos lagaderos. No es solo un monumento: es un auténtico museo etnográfico diseñado para difundir la cultura tradicional de la zona.

En su interior se conserva perfectamente la prensa de viga, husillo y quinta, además de todas las herramientas que se utilizaban originalmente durante la vendimia y el prensado.
Además de estos espacios públicos y musealizados, la Ribera del Duero cuenta con joyas en manos privadas que también suman valor a nuestra tradición. Ejemplos de ellos son el Museo de las Vigas, ubicado en la bodega Severino Sanz o el Lagar de Tinto Pesquera.
Cuando visites la Ruta, no te quedes solo en la superficie: baja a las bodegas, toca la madera vieja de las vigas de estos lagares y déjate atrapar por su historia.