Si hay un plan que nunca falla en nuestra tierra, es una buena escapada de enoturismo rematada con un homenaje a la altura. La Ruta del Vino Ribera del Duero no solo se bebe; también se come, y pocos rituales hay tan nuestros como sentarse a disfrutar de un auténtico lechazo asado en horno de leña, maridado con los mejores tintos de la denominación.
Si quieres descubrir dónde se vive la tradición, el producto de primera y el buen ambiente, prepárate porque nos vamos de ruta por siete asadores imprescindibles que te van a abrir el apetito.
- El Lagar de Isilla y la Casona de la Vid
En pleno casco histórico de Aranda de Duero, el Lagar Isilla combina la cocina castellana tradicional con su plato estrella: el lechazo asado en horno de leña.
Cuenta con una variada carta de platos con toques innovadores y una amploa carta de vinos.
Pero la experiencia va mucho más allá de la mesa, situado bajo el restaurante se encuentra una impresionante bodega histórica formada por una red de galerías subterráneas excavadas a 12 metros de profundidad que se pueden visitar libremente durante todo el año en horario de restaurante.

- Asador Mauro I y II
Imagina comerte un buen lechazo a los pies del castillo de Peñafiel. Eso es la esencia de Asador Mauro, un sitio que un día hizo famoso Don Mauro y hoy son sus hijos quienes continúan con este legado manteniendo la esencia castellana.
En su carta destaca el lechazo al horno de leña: su estrella indiscutible. Sin inventos ni especias: buen producto y el toque de toda la vida para que esté crujiente por fuera y sabroso por dentro.
- Asador José María
Si buscas un sitio céntrico en Aranda de Duero donde disfrutar de un buen homenaje, el Asador José María es una apuesta segura.
Es el clásico mesón de toda la vida pero con un toque moderno y cómodo.
Destaca por su famoso cordero y lechazo asado en horno de leña tradicional con ese punto crujiente que te deja con ganas de más.
Además, cuenta con un repertorio muy amplio con morcilla de Aranda, chorizo, canrejos de río, mollejas de lechal, chuletillas a la brasa…
Un local perfectamente acondicionado para que solo tengas que preocuparte de disfrutar la comida.

- Mesón El Pastor
Si quieres un sitio familiar y acogedor donde además puedas disfrutar de la gastronomía de la Ribera el Mesón el Pastor es un acierto total.
Tienen tres comedores y una terraza acristalada perfecta para una escapada en pareja o una celebración con familia y amigos.
Su especialidad es el lechazo asado en horno de leña, aunque si te apetece variar, también cuentan con carnes rojas y pescados estupendos.
Además, hay postres caseros y una carta con una gran variedad de vinos.
- Asador Restaurante Molino de Palacios
Comer en el Molino de Palacios es otra historia, porque literalmente te sientas a la mesa dentro de un molino de agua de harinero del siglo XVI restaurado.
Está en Peñafiel, montado sobre el río Duratón y rodeado de naturaleza. Además, forman parte de los Maestres de Cocina de Castilla y León, así que el nivel está asegurado.
Su horno de leña prepara un lechazo espectacular, pero también cuentan con guisos caseros, escabechados de caza y unas jornadas de setas en otoño que son un auténtico espectáculo.
Tienen una carta super completa de vinos con la Denominación de Origen Ribera del Duero como gran protagonista.
- Restaurante Aitana
Este asador que se encuentra en Aranda de Duero cuenta con un toque de alta cocina y sello de las guías Michelín y Repsol.
Su lechazo al horno de leña se hace en un horno que está a la vista en el propio comedor.
Su secreto es asar el lechazo IGP en seco, sin agua, solo con un toque de sal durante más de dos horas y media hasta lograr el punto crujiente y tierno perfecto.

- El 51 del Sol
Si te apetece darle una vuelta al concepto tradicional y buscar un sitio rompedor tienes que conocer este restaurante.
El lechazo con sello «Estilo Aranda» donde el producto se prepara en su horno de leña tradicional con tartera de barro, agua, sal y leña de encina acompañado de su clásica ensalada de lechuga de Medina y cebolleta fresca.
Un imprescindible en Aranda su buscas combinar el respeto por la tradición con una propuesta gastronómica más atrevida.
Y hasta aquí nuestra ruta por estos imprescindibles de la Ribera del Duero, donde el horno de leña y el mejor lechazo se dan la mano.
Ya sea bajo una bodega subterránea medieval, junto a las murallas de un castillo o a la vera del río Duratón, cada uno de estos asadores ofrece una experiencia única que convierte cualquier escapada en un auténtico homenaje.
Ahora solo te queda elegir tu próxima parada, reservar….¡y a disfrutar de la buena mesa!